Controlar quién te ha pagado y quién no
Si para saber cuánto te deben ahora mismo tienes que mirar en tres sitios, la respuesta honesta es que no lo sabes. Esta página va de convertir esa sensación en un número, que es lo único que hace la conversación de cobrar dejar de dar vergüenza.
El problema no es que no paguen
En clases particulares el impago grande es raro. Lo habitual es la fuga lenta: la clase suelta que se pagaba al final de mes y nadie apuntó, el alumno que dejó de venir debiendo dos, la semana en que cobraste tres de cuatro y ya no recuerdas cuál falta.
Todo eso pasa por la misma razón: el registro de la clase y el registro del cobro viven separados. Si están juntos, el descuadre se ve el mismo día en lugar de a los tres meses.
Una clase, un estado
La regla que lo arregla es simple: cada clase nace impagada y solo cambia cuando cobras. Nada de sumar horas al final del mes.
En DoyClase cada clase lleva su propio estado de cobro y su importe, que sale del precio por hora del alumno salvo que esa clase concreta valga otra cosa. La deuda de un alumno es la suma de sus clases dadas y no cobradas, y está calculada, no recordada.
Da igual cómo cobres: si el alumno te paga en efectivo o por Bizum, marcas la clase como pagada y ya está. El control funciona igual sin pasar un euro por la plataforma.
Cobrar por adelantado quita el problema de raíz
La forma más limpia de no perseguir a nadie es no tener que hacerlo:
- Bonos: el alumno compra un paquete de clases y cada clase dada le descuenta un crédito. Cuando se le acaban, os avisa a los dos.
- Cuota mensual: un número fijo de clases al mes, se usen o no, con los créditos renovándose cada ciclo.
Con cualquiera de los dos, la conversación sobre dinero ocurre una vez al mes en lugar de una vez por clase.
Cómo reclamar sin que resulte incómodo
Lo que vuelve violenta la conversación es la vaguedad, no el hecho de cobrar por tu trabajo. Con el dato delante, se resuelve en una línea: la fecha, el número de clases y el total.
El alumno con cuenta lo ve además en su portal, así que puede comprobarlo él mismo y avisarte de que ya te ha pagado. Muchas veces no hace falta ni escribir.
Qué mirar una vez al mes
Con esto encima de la mesa, el repaso mensual son dos minutos:
- Cuánto has ganado este mes y cómo va comparado con el anterior.
- Qué clases dadas siguen sin cobrar, ordenadas por antigüedad.
- Qué alumnos acumulan más de una clase pendiente, que es la señal temprana de que uno se va a ir debiendo.