Cancelaciones de última hora e impagos

Ningún profesor particular pierde dinero por cobrar poco la hora: lo pierde por horas canceladas que ya no vende y por clases dadas que nunca cobra. Las dos cosas se arreglan antes de que pasen, no después.

La política de cancelación va antes de la primera clase

Una regla sencilla, dicha por escrito antes de empezar, evita el 90 % de los problemas. La más común: se puede cancelar sin coste avisando con 24 horas; por debajo de eso, la clase se cobra.

La clave no es la regla, es el momento. Dicha al principio es una condición normal que nadie discute. Dicha después de la primera cancelación es un reproche, y ahí sí se genera conflicto.

Y aplícala igual con todos. Una excepción para el alumno simpático convierte la política en una sugerencia.

Cobrar por adelantado es la solución estructural

Todo lo demás son parches. Un bono de clases pagado por adelantado, o una cuota mensual, elimina el problema de raíz: no hay nada que reclamar, y el alumno que ya ha pagado tiene un motivo concreto para no faltar.

No espanta tanto como parece si lo presentas como lo que es: un descuento a cambio de comprometerse. La gente compra bonos de gimnasio y de fisioterapia sin pestañear.

En DoyClase puedes vender bonos y cuota mensual desde tu propia página, y los créditos se descuentan solos según vas dando clase.

Cuando ya te deben

Lo primero es dejar de acumular. Un impago de una clase es un despiste; tres es un patrón, y a la cuarta el problema ya es tuyo por haber seguido dando clase.

  • Ten el dato exacto antes de hablar: qué días, cuántas clases, cuánto suma. Reclamar «creo que me debes unas cuantas» no funciona.
  • Escribe un mensaje corto, con la cifra y sin rodeos ni disculpas. La deuda no la creaste tú.
  • Si no se resuelve, condiciona la siguiente clase al pago de las anteriores. Es incómodo una vez; seguir dando clase gratis es incómodo cada semana.

Los olvidos se arreglan solos

Buena parte de las ausencias no son mala fe: son olvidos. Un recordatorio automático el día antes y otro una hora antes eliminan muchísimos huecos, y no cuestan una conversación.

En DoyClase esos avisos salen solos por email al alumno, y a ti por Telegram si lo conectas. El panel te dice además quién te debe y desde cuándo, sin que tengas que llevar la cuenta a mano.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto margen de cancelación es razonable?

Veinticuatro horas es el estándar y casi nadie lo discute. Con menos margen te quedas sin capacidad de vender ese hueco a otro alumno.

¿Cobro la clase si el alumno no aparece?

Si tu política lo dice desde el principio, sí: reservaste esa hora y no la vendiste. Lo que no funciona es decidirlo el día que pasa.

¿Cómo pido el dinero sin que resulte violento?

Con la cifra concreta y en un mensaje corto. Lo que hace violenta la conversación es la vaguedad y el retraso, no el hecho de cobrar por tu trabajo.

¿Y si el alumno cancela siempre con 25 horas de antelación?

Entonces la política funciona pero el alumno no te encaja. Un bono por adelantado o una cuota mensual resuelve eso: pagas el mes, uses las horas o no.

Que la deuda la lleve la app

Recordatorios automáticos, control de quién te debe y bonos por adelantado.

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