Clases particulares: ¿online o presenciales?
La comparación no se decide por cuál es «mejor clase», sino por cuántas horas reales trabajas para cobrar lo mismo y a cuánta gente puedes llegar. Aquí está la diferencia en los cuatro puntos donde de verdad se nota.
Euros por hora real, no por hora de clase
Una clase presencial de una hora rara vez ocupa una hora. Con 20 minutos de ida y 20 de vuelta ocupa 100, y ahí tu tarifa efectiva cae casi a la mitad aunque el recibo diga lo mismo.
Online no tienes ese coste, y además puedes encadenar clases seguidas sin huecos muertos entre desplazamientos. Por eso mucha gente cobra algo menos por hora online y aun así gana más al día.
La excepción son los alumnos agrupados en la misma zona o el mismo edificio: ahí el desplazamiento se reparte entre varias clases y la presencial recupera terreno.
Alcance: un barrio contra un idioma
Presencial, tu mercado es la gente que vive a una distancia razonable de ti. Online, es cualquiera que hable tu idioma y comparta un huso horario compatible.
Esto importa sobre todo si tu especialidad es nicho. Si preparas un examen muy concreto, en tu ciudad puede haber tres alumnos al año; en toda España, treinta.
Lo razonable casi siempre es marcar las dos modalidades y dejar que el alumno elija: entras en más búsquedas sin renunciar a nada.
Las cancelaciones no se comportan igual
Online se cancela más y más tarde: cuesta menos escribir «hoy no puedo» cuando nadie se ha desplazado. Presencial hay más compromiso implícito, pero cuando te cancelan ya estás de camino.
En los dos casos la defensa es la misma: una política de cancelación dicha antes de la primera clase y, mejor todavía, cobrar por adelantado. El alumno que ya ha pagado el bono aparece.
Qué va mejor en cada formato
- Online funciona muy bien en idiomas (conversación, preparación de exámenes orales), en asignaturas universitarias y en cualquier cosa que se resuelva hablando y compartiendo pantalla.
- Presencial gana con niños pequeños, con alumnos que necesitan que alguien les sostenga la atención, y con lo que se hace con papel y lápiz delante: dibujo técnico, ejercicios largos de física o mates.
Si dudas, empieza mixto y mira a los seis meses de dónde te vienen los alumnos que se quedan.