Cuánto cobrar por dar clases particulares
Poner precio es la primera decisión difícil, y casi todo el mundo la toma mirando lo que cobra un conocido. Aquí van las horquillas reales por nivel, qué justifica cobrar por encima y cuánto queda a fin de mes cuando haces la cuenta de verdad.
La horquilla por nivel
Son cifras orientativas del mercado español y se mueven bastante según la ciudad: en Madrid y Barcelona la parte alta es lo normal, y en poblaciones pequeñas la parte baja.
- Primaria y apoyo escolar: 10–15 €/h.
- ESO: 12–18 €/h.
- Bachillerato y preparación de EBAU/selectividad: 15–25 €/h.
- Asignaturas universitarias: 20–35 €/h, más cuanto más específica.
- Idiomas con titulación oficial (Cambridge, DELE, DELF): 15–25 €/h.
- Preparación de oposiciones y perfiles muy nicho: por encima de 30 €/h.
La media general del país ronda los 12–15 €/h, pero esa media la arrastran hacia abajo el apoyo escolar de primaria y las clases online más baratas. Si preparas un examen concreto, no te compares con ella.
Qué justifica cobrar por encima
El precio no lo sube la titulación por sí sola: lo sube lo concreto que sea el problema que resuelves.
- Especialización en un examen con fecha: EBAU, un B2, un C1, un parcial de una carrera concreta. Hay urgencia y hay resultado medible.
- Resultados que puedes enseñar: aprobados, notas, alumnos que sacaron el título.
- Reseñas de alumnos reales. Es lo que convierte «dice que es buena» en «es buena».
- Disponibilidad en las horas que todo el mundo quiere (tardes entre semana y domingo por la tarde).
Si das apoyo escolar generalista y sin reseñas, competir por precio es casi lo único que te queda. Especializarte es lo que rompe ese techo.
Cuatro errores de precio que salen caros
- Empezar muy barato «para captar»: subirle el precio a un alumno que ya tienes es incomodísimo, y acabas arrastrando la tarifa de tu primer año durante tres.
- No cobrar el desplazamiento: 20 minutos de ida y 20 de vuelta convierten una clase de 15 € en una de 9 € reales. O lo incluyes en la tarifa presencial, o pierdes dinero sin verlo.
- No tener política de cancelación: cada hueco cancelado a última hora es una hora que ya no vendes, y no se recupera.
- Cobrar clase a clase, en efectivo y de memoria. Ahí es donde se pierde dinero de verdad, no en la tarifa.
Cuánto se gana de verdad al mes
Multiplicar tu tarifa por 40 horas semanales es fantasía: nadie llena 40 horas lectivas, y las que se llenan se concentran en las mismas franjas de tarde.
La cuenta realista es tu tarifa por las horas que de verdad das, menos las canceladas, y sin contar la preparación ni los desplazamientos, que no se facturan pero sí se trabajan. Diez horas semanales a 15 € son unos 600 € al mes brutos, y de ahí salen todavía tus obligaciones fiscales.
Por eso el margen no está en subir el precio por hora, sino en dejar de perder horas: menos cancelaciones, menos huecos muertos entre clases y menos impagos.
Cobrar por adelantado cambia la cuenta
Un bono de clases o una cuota mensual te da lo que la clase suelta no da nunca: ingresos previsibles y un alumno con motivos para no faltar. El que ya ha pagado, viene.
En DoyClase puedes vender bonos y cuota mensual desde tu página, y los créditos se descuentan solos según das clase. Y si prefieres cobrar en efectivo, el panel te sigue diciendo quién te debe y desde cuándo.